Jadra y Paz

La primera vez que Paz vio a Jadra fue hace 3 años atrás y enseguida llamó su atención, ella acompañada de 9 otras niñas, estaban vestidas de los personajes de la serie “Sailor Moon” en una Comic-con, Paz trató de acercarse, pero el evento estaba lleno y la gente que rodeaba a las niñas era demasiada así que no logró su objetivo. Luego vinieron más eventos en los que se la encontraba, convirtiéndose en lo que ella creía sería un amor platónico. No fue hasta casi dos años después que Jadra se percató de que una niña tan linda la seguía en redes sociales, y aunque Facebook les “sugería ser amigas”, ninguna estaba realmente segura de ser del interés de la otra. Solo sabían que tenían en común los gustos por “Sailor Moon” y “(Me llamo) Sebastián”, y fue eso mismo lo que resultó ser la excusa perfecta para encontrarse de vez en cuando. Una vez Jadra se quedó despierta hasta tarde sólo para ver un streaming de Paz cantando.

Pero nunca era el momento: si Paz estaba soltera, era Jadra quien estaba con alguien y al revés. Jadra había tomado la decisión de irse un año a trabajar a Australia y fue por esto que decidió terminar la relación anterior que tenía. Unos meses después, las vueltas de la vida y una amiga en común hicieron que Jadra se enterara de que al fin, Paz estaba soltera también. Por fin podía hablarle o quizás coincidir en la próxima tocata del cantante que ambas adoran, y así fue: al principio con mucho nervio, de a poco se fueron acercando hasta que el beso fue inevitable, y aunque tenían que separarse esa noche, acordaron verse al otro día, donde todo fluyó.

Ambas se sintieron tan cómodas como en las largas conversaciones hasta la madrugada de los días anteriores, con la sensación de haber encontrado algo, de haberse encontrado en alguien. Por eso fue tan difícil enfrentar la realidad: la decisión del viaje ya estaba tomada y por maravilloso que fuera lo que estaba pasando, no cambiaba nada. Ninguna cree en las relaciones a distancia, ambas sabiendo las consecuencias, vieron a la persona que tenían al frente, y sabían que valía la pena, y que a pesar del miedo al dolor de separarse en algún punto, no era suficiente para negarse vivir algo tan lindo. Cada momento desde ese entonces ha sido disfrutar al máximo juntas, pensando que quizás como se juntaron en algún momento sus caminos, se pueden volver a juntar.

Duración: 3 meses
Relación: Estable.