7 agosto, 2017

Isidora y Natasha

¿Les ha pasado que parte de su vida se la deben al Internet? Bueno, gracias a eso comienza esta historia de amor entre Natacha e Isidora, quienes estudiaban la misma carrera, pero en distintos semestres, Isidora siempre veía de lejos a Natacha y como un amor inalcanzable, mientras que la vida de la segunda transcurría con normalidad, ignorante de esto.

Así fue durante varios meses, hasta que Isidora juntó valor y la agregó a Instagram, el followback fue instantáneo. Mucho después, Isidora subió la foto de una sopaipilla a su cuenta, y Natacha haciendo gala de su chancherio(comer en grandes cantidades), le comentó “Es mejor un sopaipleto”, ese fue el inicio de todo. Pasaron días y semanas entre trasnoches, risas y bromas, en algún momento Natacha comenzó a confundirse, a preguntarse si lo que estaba sintiendo por Isidora estaba bien, porque hasta donde ella sabía, era hetero.

Mutuamente comenzaron a sentir cosas muy fuertes entre sí, Natacha siempre miedosa e Isidora siempre paciente, porque no quería asustar a su “amor platónico”.

Cuando al fin se juntaron, se dieron cuenta lo fuerte de su conexión y después de varias citas, Isidora le robó un beso a Natacha, el que aterrizó en su pera. Luego de eso comenzaron una relación sin nombre, hasta que un 20 de julio del 2016, Natacha pronunció un tímido “¿Quieres pololear conmigo? que fue contestado por un tierno “Te amo”, que hoy llevan repitiendo hace más de un año.

No ha sido fácil, y quizá nunca lo será, pero cuando el sentimiento es real y los corazones laten al mismo compás, todo vale la pena. Actualmente tienen planes de irse a vivir juntas, adoptar un gato, ver Netflix y cenar ramen cada noche.

Y por cierto, aún no van a comer sopaipletos.

Duración: un año
Relación: Estable.

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