25 octubre, 2016

Eileen y Darinka

Eileen y DarinkaEl 22 de diciembre del 2015, Eileen y Darinka se conocen a través de “wapa” una aplicación de citas para mujeres que se encuentra en teléfonos moviles.

Mientras Eileen veía los perfiles, hubo una que le llamó la atención. Sin titubear, le habló. Su nombre era Darinka.

– Hola, ¿cómo estás?

Para Eileen, esta chica desconocida era tan hermosa, que no imaginaba lo que podría pasar con tan solo haberla saludado.

– Hola, ¿bien y tú? -Darinka le respondió dulce y alegremente-

Eileen y Darinka

La familia de Eileen aceptaba y apoyaba la condición de ella, sin embargo, la de Darinka no lo hacía. Debido a esto, para ella era mucho más complicado llevar una vida fuera de su propio closet. Llegó el 26 de diciembre. Habían acordado juntarse a las 9 de la noche en el metro El Llano porque Eileen vivía a dos cuadras del lugar. Durante todo el día estuvieron muy ansiosas y nerviosas, Darinka tenía mucho dolor de estómago cuando iba de camino. Lo único que esperaba era no decepcionar a Eileen cuando la viera por primera vez; Eileen, en cambio, se puso nerviosa cuando estaban a minutos de conocerse. El dolor de estómago era tanto que su mamá le dijo: “te sientes así porque aún no se conocen y la química es muy fuerte. Eso no pasa todos los días y lo que les pasa a ustedes no es porque sí”.

Eileen y Darinka

Al verse por primera vez, ambas sonrieron dulce y coquetamente, se abrazaron y se dirigieron al parque de Gran avenida para conversar y conocerse. Al cabo de una hora, conversando y coqueteando, Darinka fue a la casa de Eileen y pasaron la noche juntas, dejando que la química y el deseo que había entre ambas hiciera de las suyas durante toda la noche. Después de eso, jamás se volvieron a separar, y se veían cada vez que podían. Les gustaba la compañía de la otra, aunque tuviesen 5 minutos para verse, era suficiente para ellas. Al pasar los días y las semanas, a Darinka se le complicaba más llevar la relación con su familia, hasta que un día los enfrentó, les contó que estaba saliendo con alguien que le encantaba y que no permitiría que las separaran.

Eileen y Darinka

Día a día construían algo íntimo y lindo a la vez. Ambas sabían perfectamente qué era lo que querían, pero Darinka sentía que formalizar lo que tenían podía ser un error que arruinaría lo que ya habían construido juntas. Y pasaron los días, planearon irse a la playa por dos semanas. El 17 de febrero, llegaron a Algarrobo después de las 7 de la tarde, y se dedicaron únicamente a ordenar y salir a comer. Pasada la media noche se fueron a la habitación, donde apagaron las luces y abrieron las cortinas para apreciar el mar y la luna en todo su esplendor. La luna iluminaba toda la habitación de un color azul y hacía que todo se viera mejor que cualquier película. Sentadas en la cama, apreciaban la hermosa vista que tenían frente a ellas. Entre besos y caricias, Darinka sabía que Eileen quería formalizar lo que llevaban y, a pesar de sus miedos, decidió pedirle pololeo.

– ¿Te puedo hacer una pregunta? -Darinka le preguntó en el oído-
– Si, dime. -Respondió Eileen nerviosa y ansiosa, pues sabía cuál era la pregunta-
– Pucha, es que yo quería hacerlo de otra manera, pero de verdad no aguanto más ¿Quieres pololear conmigo? -Le susurró a Eileen en el oído-.
– Sí. -respondió Eileen- te demoraste en pedírmelo. -Agregó Eileen sonriendo-.

Llevaban casi dos meses de “relación informal” cuando Darinka le pidió pololeo a Eileen en Algarrobo la madrugada del 18 de febrero del 2016. Darinka sabe que Eileen fue la mejor decisión que pudo tomar. Hoy en día viven juntas con la familia de Eileen y, a pesar de sus diferencias y cambios de humor, son felices despertando juntas y se aman cada día más.

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