17 marzo, 2017

Andrea y Maka

Andrea y Maka

Entre todos los lugares del mundo para encontrarse, lo hicieron en uno de los más singulares, la época del apogeo cibernético, en un foro musical ya olvidado.

Hace 8 años que se hablaron por primera vez. En 2009 Andrea y Maka eran dos adolescentes de 15 y 14 años, con gustos muy similares.

Andrea y Maka
Todas las tardes después de clase interactuaban con personas de diferentes países en foros y blogs de internet. Coincidían en los chats hasta que un día se agregaron a MSN, ahí descubrieron que las separaban 11.174 km desde Barcelona, España a Santiago de Chile, pero no fue impedimento para forjar una amistad cada día más fuerte.

En 2010 Andrea vio por las noticias que un terrible terremoto había azotado Chile y se preocupó mucho por Maka, que llevaba una semana sin dar señales, pensó que si no se volvían a encontrar, algún día visitaría esas tierras y la recordaría, porque ya se había convertido en alguien especial. Por suerte, Maka reapareció sana y salva y siguieron creciendo juntas, cada una con sus historias, compartiendo cada momento importante y con la llegada de Whatsapp conectadas a cada segundo.

Andrea y Maka
En el 2015 Andrea pasó por una crisis personal muy difícil de la cual no habría salido sin el apoyo incondicional de Maka, a partir de ahí la relación se volvió incluso más cercana hasta el punto de aparecer la atracción que quizás había estado oculta durante esos 8 años de amistad. El 26 de abril de 2016 decidieron hablar de eso que les estaba ocurriendo y resultó ser mutuo, a pesar de la distancia decidieron intentarlo. El 7 de septiembre de ese mismo año se vieron en persona por primera vez, Maka se preparaba para ir al aeropuerto a buscarla, nunca había sentido algo igual, los nervios eran astronómicos y el deseo de verla insoportable. El tiempo clavaba cada minuto en su cabeza hasta el segundo de verla, donde todo se silenció en un abrazo que se impregnó de su olor.

Hoy en día Andrea tiene 24 años, estudia cine en Barcelona, Maka tiene 22 años y estudia Psicología en Santiago, llevan un año juntas y viajan cada 3 meses condicionadas por las vacaciones de sus estudios, pero planean vivir juntas y mucho más cuando terminen sus carreras, con la certeza de que son perfectamente compatibles tanto a distancia como en persona, además comparten un mismo sueño, recorrer juntas el mundo entero.

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