Marcos y Sebastián

Sebastián, 29 años, nutricionista, ariano, impulsivo y apasionado había decidido que el 2017 sería el año para él, de crecimiento personal, dejar el alcohol, la vida bohemia, dedicado a sus amigos y el trabajo.

Marcos, 32 años, medico con reciente especialidad en psiquiatría, leo, que sólo los últimos años habría conocido su homosexualidad, en búsqueda de conocer el ambiente, llevaba una vida de desenfrenos y novedades.

En los tiempos actuales, dominado por las redes sociales, es como estos dos personajes sin nada en común entran en contacto. Instagram. Todo parte como siempre; Marcos lo agrega, no hay palabras. Sin embargo, algo pasa en Sebastián que comienza a buscar interacción. Se ubican, stalkean mutuamente, pero sin propuestas concretas.

No es hasta el 15 de Julio de 2017, día que nieva en Santiago, un ambiente único, exótico e inesperado que logra que estas dos almas se conozcan, tal vez de una forma predestinada.

  • 4:40 AM: Hola, donde estas?
  • 4:42 AM: En Bunker y tu?
  • 4:42 AM: Soda.
  • 4:45 AM: Juntémonos afuera?

 

Nevaba con gran intensidad, todo estaba blanco, la gente corría para buscar alguna forma de retornar a sus casas. En ese momento Marcos lo ve, desde lejos y se acerca rápidamente y dice. — ¡Vamos!.  Acto seguido, toma su mano y lo coge con fuerza. Sebastián, algo confundido y al mismo tiempo conmovido por la pasión del momento, decide dejarse llevar.

Esa misma noche, tal vez en la madrugada, la conversación se da fácil, fluida en un ambiente de sinceridad, en un ambiente de intimidad poca antes visto. Ambos se despiden a las horas siguientes, había planes al otro día.

Pasan los días, sin embargo, ya existía un clima de intimidad y complicidad que permitía hablar de cualquier cosa, una de las grandes riquezas que permitiría en el futuro dar pie a conformar algo. Es así como, sin querer, sin defensas, en un ambiente sin tapujos como estas personas comienza a acercarse. No es hasta septiembre cuando vuelven a reunirse.

Sebastián, con algo de miedo respecto a lo que significaba involucrarse en una relación, en donde a veces sentía que estaba siendo “analizado” por las habilidades del psiquiatra, emite la siguiente frase “Yo sé que tú algún día me vas a hacer llorar”. Marcos, conmovido por la fragilidad y completa entrega de su pareja, no tiene más palabras y decide abrazarlo, con la sensación de no poder despegarse más de ese calor y ternura que expelía Sebastián.

Con el paso de las citas y el compartir los mundos, aparecieron los miedos por ambas partes. Sebastián a que esto terminara abruptamente y Marcos al compromiso. Marcos, después llevaba una vida ordenada que prefería desordenar los fines de semana. Sebastián, sentía que ya lo había conocido todo y necesitaba amor de verdad.

Es así como llega el año nuevo, Marcos visita a sus padres en la comuna de San Antonio y Sebastián disfruta con su familia en Santiago. Deciden juntarse a las 02:00 AM. Para esa noche, Sebastián decide olvidar sus precauciones y beber alcohol, habían terminado su año de crecimiento personal, su desafío 2017. La percepción de Marcos al ver como su pareja se convertía en un verdadero Party Animal, que estaba dispuesto a disfrutar con pasión junto a él esa noche, como si nadie mas importara, esto lo enloqueció de amor. Es desde esa madrugada, muy similar como la noche mágica en que se conocen que deciden comenzar una relación de pololeo.

Duración: seis meses y 22 dias.
Relación: Estable.