Marcel y Wilter

 

Corría el 2015, era un día normal en Coro, una calurosa ciudad del caribe venezolano. Wilter estaba, como era rutinario en su trabajo, atendiendo público en el banco… Marcel buscando asesoría entra a la sucursal bancaria, mientras esperaba sentado no dejaba de mirar aquel hombre presumido, alto, elegantemente vestido, de tez clara y ojos achinados que en ocasiones se levantaba de su puesto con papeles en la mano. Llegó el turno de Marcel, nervioso y ansioso es atendido, entre ambos al parecer existió una cordialidad sospechosa, por otro lado, Wilter cuando podía comentaba a sus compañeros cercanos de la oficina que le parecía atractivo el abogado que había atendido, era su tipo de hombre de barba, cabello negro, algo formal por su profesión.

Pasaron los días, hasta que Marcel volvió al banco, esperando ser atendido por Wilter se encontró con la sorpresa que tenía licencia médica por estrés laboral, anteriormente ninguno se había atrevido a intercambiar números, así que todo había quedado ahí, solo la atención entre ejecutivo y cliente.

A las semanas se encontraron casualmente en Instagram por tener varios amigos en común. Marcel sigue a Wilter, y éste para confirmar si aquel era efectivamente gay decide dar “likes” a más de 20 fotos, una tras otra, en un instante; sabiendo que ya eran más claras las intenciones, Marcel decide escribirle un mensaje en tono amigable, “Hola, ¿te conozco?” simulando de forma fallida no reconocerlo, hecho que le dio la seguridad a Wilter para responder “Si claro! yo te atendí en el banco” evidenciando la obvia atracción…

Estuvieron dos o tres meses escribiéndose cuando al fin decidieron verse de nuevo. Así se citaron la noche del 15 de Mayo de 2015 en el departamento de Wilter; luego de conversar y conocerse mejor surgió el primer amanecer juntos, el deseo mutuo era indudable, ambos se habían mostrado tal cual eran al tiempo que habían expresado lo conservadoras que eran sus familias católicas.
Sabían que sería un reto mantener una relación, lo que no sabían era que después de ese amanecer nada los separaría hasta la actualidad; ni la crisis de su país de origen ni los entornos homofobos de la gente que decía “quererlos”; su complicidad y afinidad se fortalecía a medida que superaban unidos cada adversidad, poco a poco se fueron convirtiendo en el refugio del otro, en el socorro del otro, en el amor del otro.

El 14 de septiembre del 2017 llegan a Chile, motivados por comenzar una nueva etapa en sus vidas, esta vez decididos a constituir legalmente una familia, una oportunidad que no tenían antes, dispuestos a seguir el camino andado pronto y tras más de tres años de noviazgo celebrarán Unión civil acompañados de las tantas personas que acá los han apoyado.

Duración: Tres años y tres meses
Relación: Estable.